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Estamos viajando constantemente..

Recuerdo cuando era niño y mi mundo se llamaba Archena, donde más allá de él, existían constelaciones y galaxias donde a veces recibíamos visitas de otros planetas llamados Murcia, Alicante…etc.

Recuerdo cuando éramos niños y aprovechábamos todas las tardes para pasear por el valle del balneario, o por las noches, sentarnos en el portal con los vecinos donde matábamos el tiempo comiendo pipas y hablando. Recuerdo cuando llegaba el verano y todos íbamos acompañados de nuestra familia a la piscina.

Eran las 5 de la tarde y sonaba el timbre de la casa, como cada tarde mi vecino y yo emprendíamos una excursión hacia la montaña que teníamos justo al lado, llamada Ope. Nuestra misión era descubrir piedras y conchas del paleolítico, algo que casualmente siempre ha sido realmente fácil por la historia que antecede a la población de Archena. En el transcurso de los años pudimos analizar en profundidad la sinuosa montaña descubriendo senderos y entrañas que daban paso a cuevas de difícil acceso, hasta que llegó el día. Encontramos una cavidad con la suficiente profundidad como para dar capacidad a una familia. Dentro encontramos paz, espacio, silencio y con sus paredes de piedra, nuestras miradas jóvenes trataban de descifrar cada piedra que formaba parte de la decoración que nos daba cobijo. Era como un cielo cerrado lleno de historia. Aquel año, hicimos historia, en nuestros diarios de día explicábamos el hallazgo y las pruebas realizadas. Descubrimos el tiempo en espacio, el tiempo no afectaba allí, éramos nosotros, que siempre nos apresurábamos por aprovechar la luz de la tarde para volver a casa y no dar explicaciones de los riesgos asumidos por nuestra expedición.

Nuestro mundo, es un recuerdo que ahora está más vivo que nunca por las circunstancias. A veces pienso que un recuerdo no es algo pasado, es una vida que transcurre paralelamente a la que ahora tengo, porque de ella he aprendido a ser mayor para dar todo lo que soy en momentos como estos. A veces pienso, que ese recuerdo puede volver a tocarse con tan solo traspasar con nuestras manos un hilo transparente de tiempo y volver a tocar, acariciar, sentir, todo lo que nos ha hecho ser como somos.

A veces pienso, que, si tuviese la ocasión de traspasar ese hilo, no me dedicaría a cambiar cosas de mi pasado, porque ese pasado esta en mi presente, más bien preferiría agradecer a todas las personas que se han cruzado en mi vida, por haberme entendido, abrazado, educado, amado. Las decisiones son corrientes que siguen su cauce, nosotros solo nos hemos dedicado a seguirla con nuestra veleta.

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